Empresa: CEBAS-CSIC

Titulación: Bióloga
Puesto/Cargo: Científico Titular

¿Cómo le explicarías a una niña, de entre 10 y 16 años, a qué te dedicas?

Me dedico a intentar entender de que manera nuestra dieta y algunos de los alimentos que consumimos pueden influir en nuestra salud y como pueden ayudar a mejorarla y prevenir el desarrollo de problemas como el exceso de peso y las enfermedades derivadas, como por ejemplo, aquellas que afectan a nuestro corazón y vasos sanguíneos, a nuestro intestino, o a nuestro sistema inmune.

¿Por qué eres Científica?

De pequeña en el colegio, mi asignatura favorita eran las ciencias naturales y la biología, sobretodo me gustaba entender cómo eran nuestras células y como funcionaba nuestro sistema digestivo, nuestro corazón y nuestro sistema circulatorio. También me gustaban mucho las matemáticas y el cálculo. Elegí por ello estudiar la carrera de Biología y al terminar entré en el Departamento de Fisiología de la Facultad de Biología donde empecé a aprender la complejidad del análisis científico para entender y descifrar los procesos biológicos y fisiológicos en el organismo humano. Uno de los aspectos más importantes de la ciencia es saber combinar los ensayos biológicos con los análisis matemáticos para establecer evidencias científicas creíbles que ayuden a avanzar en el entendimiento de cómo funciona nuestro organismo, en especial, de como todo aquello que comemos influye en nuestra salud.

¿Quiénes fueron tus referentes?

No tengo referentes específicos. He tenido la oportunidad de conocer y escuchar a investigadores de la talla de Severo Ochoa, Grande Covian, Margarita Salas, o Santiago Grisolía. Me llamó la atención de que todos ellos eran ya personas mayores con una gran humanidad y de personalidad cálida y acogedora. Eso es algo que me gustaba. A lo largo de mi carrera he conocido también a algunos profesores e investigadores que me han ayudado a avanzar y aprender más para ser una mejor investigadora. Pero también he tenido la oportunidad de conocer a otros investigadores de los cuales he aprendido lo que no quiero ser yo misma.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

En lo que se refiere al trabajo puramente científico, me gusta sobretodo obtener resultados de un experimento o ensayo, analizarlos con procedimientos matemáticos adecuados, y tratar de sacar conclusiones válidas que permitan, o bien obtener aplicaciones concretas, o bien plantear un nuevo experimento que proporcione más información, en definitiva, me gusta llevar a cabo el proceso analítico y deductivo básico en el trabajo científico.

En otro plano, siempre me ha gustado trabajar en equipo y comunicarme con otras personas a nivel mundial. En este sentido, me ha gustado mucho aprender inglés que es esencial en el mundo laboral científico para poder establecer conexiones con científicos de todos los países, y para comunicar tu trabajo, pero sin olvidar que el trabajo diario en nuestro puesto debe también realizarse de la forma más colaborativa posible.

¿Qué mensaje le mandarías a tu ‘yo’ del instituto?

El trabajo de investigador científico puede ser apasionante, estimulante y gratificante pero también lleva asociado un alto grado de fracaso y/o de fallos que hay que hay que ir superando. Cambios continuos a los que ir adaptándose así como mucho esfuerzo y sacrificio, muchas horas de estudiar y leer, muchas dotes de gestión económica y de personal, y mucha capacidad de auto-superación para no quedarse atrás y para solucionar los problemas que van surgiendo día a día.

Yo les diría a los chicos y chicas que se preguntasen cosas como ¿Que es lo que más me gusta hacer? ¿Estoy dispuesto/a a trabajar duro y no rendirme cuando las cosas salgan mal? ¿Me gusta trabajar solo/a o en equipo? ¿Me gusta ayudar a los demás? ¿Me gusta pasar largas horas estudiando? ¿Hay algún objetivo concreto que ya me estimule para mi trabajo futuro? Por ejemplo, ¿estoy decidido/a a trabajar para cambiar algo como mejorar la salud? ¿defender la naturaleza? ¿ayudar a evitar el cambio climático? Es importante empezar a buscar ese objetivo que nos dará la fuerza y la ilusión necesarias para comenzar una carrera investigadora.