Fomentamos la transición hacia una economía neutra en carbono mediante el desarrollo de proyectos de hidrógeno verde, biogás y biometano. Acompañamos a empresas, administraciones y sectores estratégicos en la incorporación de gases renovables como vector clave para la descarbonización, la seguridad energética y la competitividad.
Son combustibles gaseosos obtenidos a partir de fuentes renovables que sustituyen a los fósiles en usos energéticos. Entre ellos se encuentran el hidrógeno verde, el biogás y el biometano, que permiten reducir emisiones de GEI y favorecer la economía circular.
El biogás se obtiene mediante la digestión anaerobia de residuos orgánicos y contiene metano y CO₂. El biometano se obtiene tras un proceso de purificación (upgrading), alcanzando una calidad equivalente al gas natural para su inyección en red o uso en movilidad.
Porque permite almacenar grandes cantidades de energía renovable, descarbonizar sectores difíciles de electrificar (como la siderurgia, química o transporte pesado) y reforzar la seguridad energética al poder producirse con fuentes locales de energía renovable (solar, eólica, hidrúalica).
Sí, existen ayudas y financiación tanto europeas como españolas para proyectos de gases renovables, enmarcadas en estrategias como el Pacto Verde Europeo, REPowerEU y programas de la Comisión Europea como el Fondo de Innovación, Horizon Europe o InvestEU, que apoyan el despliegue de hidrógeno renovable, biometano y otros combustibles sostenibles. También existen subastas europeas coordinadas por CINEA que incluyen incentivos directos para la producción de hidrógeno verde.
En España, entidades como IDAE canalizan programas específicos gases renovables. Estas líneas de apoyo se complementan con subvenciones a la industria para desarrollar la cadena de valor (electrolizadores, hubs de hidrógeno, proyectos de biometano), reforzando la apuesta de España por los gases renovables como vector clave en la descarbonización.